ALGUIEN ESCUCHA SIEMPRE

Qué dulce ha sido a veces
el raro estremecimiento
de escuchar a hurtadillas una voz
en el silencio sin que nos haga daño,
sentir la melodía de otras vidas
que todo lo ignoran de nosotros,
desearles la ventura
–ocultos en la sombra–
de que quien ellos quieren
atienda lo que dicen.
Que de verdad les llegue al alma
la respuesta que esperan
más allá del anhelo
con que brotan las palabras
de su boca.

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